LA GUERRA PENDIENTE

Por: Vladimir Galeana Solórzano

México tiene y mantiene diversos campos de infuncionalidad que en la mayor parte de las veces responden a circunstancias poco claras o a descuidos surgidos a partir del nulo interés por resolver las cosas. Un ejemplo es el tráfico de drogas, ya que pese a los esfuerzos desplegados no ha disminuido ni un ápice porque el gobierno norteamericano no tiene interés en reeducar a su sociedad consumista.

El problema para nosotros es que ellos funcionan distinto, se organizan distinto, sus intereses son distintos, y su destino también. Mientras nosotros tenemos una clase política ineficiente y corrupta, ellos detentan una sociedad que aporta mucho al desarrollo de la política.

Nuestros políticos representan intereses partidistas y personales, y los políticos norteamericanos representan interés de grupo y sectores sociales de acuerdo a su nivel de influencia. Al Stablishment norteamericano le importa muy poco que la población consuma drogas, porque quienes toman decisiones finales es la clase dirigente formada en la zona dorada de Boston.

En México los políticos deciden las cosas de acuerdo al interés monetario que para ellos representa, incluido el trasiego de drogas. Por eso la zona de Las Quebradas, o para situarlo mejor lo que se denomina el “Triángulo Dorado”, existe porque es el lugar más inexpugnable del país y el más seguro para los barones de la droga.

Y lo es porque los valores de cada cual entraron en un mutuo entendimiento. No se puede explicar de otra forma el porque nunca se han preocupado por llevar infraestructura a la zona.

Esa es la guerra pendiente que tiene el Gobierno Mexicano para terminar con ese polígono de territorio abrupto que se encuentra en la esquina de los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango. Hasta ahora ha sido un territorio autónomo porque a pesar de que Tamazula es prácticamente el centro en el que se asientan aquellos que administran el lugar, también lo es que allá todo tiene dueño: las carreteras, el campo, los sembradíos, las avionetas con que se mueven, las cosechas, y hasta las mujeres.

Entablar una guerra con los barones de la droga en el lugar que dominan sería tanto como estar dispuesto a sacrificar muchas vidas con tal de intentar acabarlos. Ellos conocen mejor cada uno de los recovecos en la agreste serranía, y saben quién cultiva qué y hasta la cantidad del producto para determinar el pago correspondiente. Pero no podemos cerrar los ojos a la evidencia de que ese aislamiento también ha pagado un precio.

Curiosamente los equipos para las celebraciones de quienes siembran maíz, amapola o marihuana, entran en trailer hasta los lugares más escabrosos y llegan bien, pero hay quienes dicen que la ley no puede imponerse por lo inexpugnable de la zona.

¿Cuál es la razón de que unos puedan entrar y salir  libremente y otros no? Simplemente por ese elemento que ha sido consignado en un refrán popular que señala: Poderoso Caballero es Don Dinero. Así de sencillo, porque ese mismo elemento es la parte central de toda la explicación del porque existe la circunstancia de extraterritorialidad. Al tiempo.

Vladimir.galeana@gmail.com

 

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