ACENTO: Grandeza michoacana

Salvador Flores Llamas

Tocó en suerte a los descendientes de Tangaxuán una tierra con paisajes espléndidos, playas de encanto, agrestes serranías, lagos de ensueño y tierras ubérrimas, y forjar una raza indomable que frenó siempre el ímpetu expansionista de los aztecas.

La Providencia le envió además al célebre taumaturgo, D. Vasco de Quiroga, que tras combatir la barbarie del sanguinario Nuño de Guzmán

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y sus encomenderos, se convirtió en su civilizador y evangelizador.

Con más empeño que los conquistadores que esclavizaron a los naturales, los despojaron de sus tierras y les extrajeron sus metales preciosos, Tata Vasco los organizó en comunidades productivas y de autogobierno en los “hospitales” de fundó en Santa Fe de México y en Santa Fe de la Laguna.

Además trajo maestros que les enseñaran cómo cultivar mejor sus tierras y numerosos oficios, que aún hoy son distintivos de cada poblado, como los diablos de Ocumicho, el cobre labrado de Santa Clara, las guitarras de Paracho, los muebles de Opopeo, las maderas de San Juan Tumbio y tantos más que se venden en el poblado lacustre de Quiroga.

Los aztecas que sojuzgaban a numerosos pueblos y tribus, hasta Veracruz, quisieron anexarse también al imperio purépecha: tres veces enviaron a su imponente ejército, ataviado con piedras preciosas y en desfile triunfal a conquistar a los tarascos y las tres fueron contenidos en el pueblo de Taximaroa (hoy Ciudad Hidalgo).

Los otrora orgullosos guerreros de Moctezuma y descendientes  huían despavoridos y pedían a sus dioses no ser alcanzados por la ira tarasca.

Taximaroa se reafirmó así como dique triple del expansionismo mexica.

Por ese talante indomable los michoacanos le han dado tres presidentes de México: Anastasio Bustamante, Lázaro Cárdenas y Felipe Calderón, antecedidos por los grandes próceres de la Independencia, como Hidalgo, Morelos, Iturbide, y Melchor Ocampo, de la Reforma.

Sin olvidar que la antigua Valladolid (hoy Morelia) fue un centro cultural de primer orden, que dio numerosas celebridades a la Nueva España.

Ojalá ese mismo ímpetu impulse las aspiraciones presidenciales del gobernador actual, Silvano Aureoles Cornejo, que en cinco meses planea pedir licencia al cargo y lanzarse a la gran aventura.

Una anécdota singular: cuando iba a Jiquilpan, su terruño, el expresidente Cárdenas solía salir de mañana a platicar con el peluquero, vecino de la casa de su familia, y al oir la segunda llamada, gritaba: María, date prisa porque vas a llegar tarde a misa.

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