TODOS PARA UNO

Por: Martín Omar Aguilar

A más de una semana del sismo de 7.1 grados que azotó a varios estados y a la CDMX, la ayuda de los mexicanos hacia los damnificados que perdieron parte o todo su patrimonio, sin mencionar a sus familiares y amigos, pese a que el gobierno de la CDMX y el gobierno federal ya anunciaron que para la reconstrucción se requerirá más de 312 mil millones de pesos, pese a que no se tiene todavía el reporte final de todos los inmuebles, casas y viviendas que sufrieron daños en su estructura.

Aunque en la CDMX son más de 12 mil personas que están damnificadas y algunas pernotan en las calles y albergues mientras esperan el dictamen de inspectores de protección civil para saber si pueden ser habitados o en su defecto, demolidos, los capitalinos siguen ayudando otorgando víveres e instalando centros de acopio o albergues para recibir ayuda o en su caso para que se queden los que perdieron su vivienda.

Uno de los centros de acopio y albergues que se instalaron para ayudar a los instalados se encuentra en la calle de Londres No. 91 en la colonia Juárez, cerca de la Zona Rosa, uno de las partes que fueron más afectadas por el sismo, siendo que fueron los vendedores informales los que lo instalaron para apoyar en las labores de ayuda para entregar medicinas, comida, ropa, herramienta y calzado para los damnificados.

De acuerdo a Sergio Jiménez, dirigente de la agrupación Frente Vida Digna, que agrupa a más de comerciantes informales resalta que sin importar las condiciones económicas, todos ayudan para quienes perdieron todo, menos la esperanza señaló que al lugar acude gente muy humilde que proporciona lo más que puede como dos personas que gastaron todo lo que traían comprando dos botellas de agua y se los daban a los niños, y que al mismo tiempo les enseñan a que tengan un espíritu de solidaridad.

Jiménez señaló que este centro de acopio funciona desde el 19 de septiembre, fecha en que sucedió el sismo de 7.1 y que todo lo recaban se envía también a los lugares de la CDMX donde más se necesita, pero principalmente en el poblado de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, donde necesitan más la ayuda.

Agregó que no sólo el albergue funciona como ayuda para los damnificados, sino también a los rescatistas que participaron en las labores de rescate de la Roma, Condesa, Del Valles y Juárez y han pernoctado en ese lugar, brindándoles todo lo que necesiten para que continúen con su labor humanitaria, por lo que el albergue además de que cuenta con comida y herramienta, también cuentan con catres y cobijas y les proporcionan café, leche, pan y tortas para que la gente que no tiene a donde ir y que ayudan en las labores de rescate.

Durante una conferencia la directiva del Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles (CMIC) puso la voz de alerta sobre la necesidad de realizar peritajes rigurosos a las edificaciones de la Ciudad de México, especialmente a las escuelas, los desarrollos habitacionales verticales y todas las construcciones de tipo habitacional, comercial y mixto porque para utilizarlos “no se puede hacer un estudio a la ligera, al vapor.

Los ingenieros civiles afirmaron que este es el momento indicado para rehacer la ciudad de una forma segura, confiable y evitar que por probables acciones corruptas, un nuevo evento sísmico como el del 19 de septiembre nos vuelva a poner en una situación similar”, destacó Florencio Hernández del Ángel, presidente fundador del CMIC.

Quien comentó que están preocupados porque existen evidencias de que las cosas no se estarían realizando de la mejor forma posible”, luego de recordar que según información compartida por redes sociales y no desmentida por la UNAM, se basó en la apertura de un estudio que realizó el ingeniero Tito Gregorio Vilchis Barbosa, ingeniero civil, “pero eso no basta, sino que debe cumplir con los requisitos

Hernández del Ángel agregó que un dictamen de habitabilidad sólo lo pueden hacer los ingenieros y/o arquitectos que cuenten con la autorización por parte de la SEDUVI en el caso de la Ciudad de México, como directores responsables de obra (DRO), en coordinación con un Corresponsable en Seguridad Estructural. Hay otra figura que podría participar que es el Corresponsable en Desarrollo Urbano y Arquitectónico. Estas son las figuras facultadas para emitir un dictamen seguro, serio y profesional.

Y para que esta Secretaría pueda autorizar a un Director Responsable de Obra (DRO) o Corresponsable, es requisito sine qua non que pertenezcan a un colegio de ingenieros civiles o de arquitectos o al colegio de Ingenieros Civiles Militares o algún colegio con el carácter de técnico, ya que para ser DRO o Corresponsable y su firma tenga el valor para emitir un dictamen de habitabilidad, deben contar con la autorización y/o carnet que da la SEDUVI

A más de una semana del sismo de 7.1 grados que azotó a varios estados y a la CDMX, la ayuda de los mexicanos hacia los damnificados que perdieron parte o todo su patrimonio, sin mencionar a sus familiares y amigos, pese a que el gobierno de la CDMX y el gobierno federal ya anunciaron que para la reconstrucción se requerirá más de 312 mil millones de pesos, pese a que no se tiene todavía el reporte final de todos los inmuebles, casas y viviendas que sufrieron daños en su estructura.

Aunque en la CDMX son más de 12 mil personas que están damnificadas y algunas pernotan en las calles y albergues mientras esperan el dictamen de inspectores de protección civil para saber si pueden ser habitados o en su defecto, demolidos, los capitalinos siguen ayudando otorgando víveres e instalando centros de acopio o albergues para recibir ayuda o en su caso para que se queden los que perdieron su vivienda.

Uno de los centros de acopio y albergues que se instalaron para ayudar a los instalados se encuentra en la calle de Londres No. 91 en la colonia Juárez, cerca de la Zona Rosa, uno de las partes que fueron más afectadas por el sismo, siendo que fueron los vendedores informales los que lo instalaron para apoyar en las labores de ayuda para entregar medicinas, comida, ropa, herramienta y calzado para los damnificados.

De acuerdo a Sergio Jiménez, dirigente de la agrupación Frente Vida Digna, que agrupa a más de comerciantes informales resalta que sin importar las condiciones económicas, todos ayudan para quienes perdieron todo, menos la esperanza señaló que al lugar acude gente muy humilde que proporciona lo más que puede como dos personas que gastaron todo lo que traían comprando dos botellas de agua y se los daban a los niños, y que al mismo tiempo les enseñan a que tengan un espíritu de solidaridad.

Jiménez señaló que este centro de acopio funciona desde el 19 de septiembre, fecha en que sucedió el sismo de 7.1 y que todo lo recaban se envía también a los lugares de la CDMX donde más se necesita, pero principalmente en el poblado de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, donde necesitan más la ayuda.

Agregó que no sólo el albergue funciona como ayuda para los damnificados, sino también a los rescatistas que participaron en las labores de rescate de la Roma, Condesa, Del Valles y Juárez y han pernoctado en ese lugar, brindándoles todo lo que necesiten para que continúen con su labor humanitaria, por lo que el albergue además de que cuenta con comida y herramienta, también cuentan con catres y cobijas y les proporcionan café, leche, pan y tortas para que la gente que no tiene a donde ir y que ayudan en las labores de rescate.

Durante una conferencia la directiva del Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles (CMIC) puso la voz de alerta sobre la necesidad de realizar peritajes rigurosos a las edificaciones de la Ciudad de México, especialmente a las escuelas, los desarrollos habitacionales verticales y todas las construcciones de tipo habitacional, comercial y mixto porque para utilizarlos “no se puede hacer un estudio a la ligera, al vapor.

Los ingenieros civiles afirmaron que este es el momento indicado para rehacer la ciudad de una forma segura, confiable y evitar que por probables acciones corruptas, un nuevo evento sísmico como el del 19 de septiembre nos vuelva a poner en una situación similar”, destacó Florencio Hernández del Ángel, presidente fundador del CMIC.

Quien comentó que están preocupados porque existen evidencias de que las cosas no se estarían realizando de la mejor forma posible”, luego de recordar que según información compartida por redes sociales y no desmentida por la UNAM, se basó en la apertura de un estudio que realizó el ingeniero Tito Gregorio Vilchis Barbosa, ingeniero civil, “pero eso no basta, sino que debe cumplir con los requisitos

Hernández del Ángel agregó que un dictamen de habitabilidad sólo lo pueden hacer los ingenieros y/o arquitectos que cuenten con la autorización por parte de la SEDUVI en el caso de la Ciudad de México, como directores responsables de obra (DRO), en coordinación con un Corresponsable en Seguridad Estructural. Hay otra figura que podría participar que es el Corresponsable en Desarrollo Urbano y Arquitectónico. Estas son las figuras facultadas para emitir un dictamen seguro, serio y profesional.

Y para que esta Secretaría pueda autorizar a un Director Responsable de Obra (DRO) o Corresponsable, es requisito sine qua non que pertenezcan a un colegio de ingenieros civiles o de arquitectos o al colegio de Ingenieros Civiles Militares o algún colegio con el carácter de técnico, ya que para ser DRO o Corresponsable y su firma tenga el valor para emitir un dictamen de habitabilidad, deben contar con la autorización y/o carnet que da la SEDUVI.

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