LA BOMBA DE CORRAL

Jorge Meléndez Preciado
Con dinero baila el perro, decían la abuelas de los que simulan ser oposición y a la corta únicamente son comparsas del poder.
Lo vimos al inicio del sexenio con el famoso Pacto por México (sic que exige su chayote), ya que el PAN y el PRD, más las chiquillería, resultaron compañeros de viaje de Enrique Peña Nieto, quien les engañó de lo lindo pero abrió las arcas para que cobraran infinidad de aparentes opositores y le rindieran loas al tlatoani. Pero la indignación popular, al ver que la simulación de las aparentes reformas eran regresivas hizo que muchos se bajaran del caballo y ahora se muestran como adversarios terribles. Todavía hay algunos dubitativos, como el jefe de gobierno de la CdMx, Miguel Ángel Mancera, que no sabe qué hacer.
Y que la lana sirve para todo, ya lo había demostrado Javier Duarte y su dulce Karime. No olvidar que a inicios de sexenio, por azares de la vida, se detuvo un jet en Toluca con una maleta con 20 millones de pesos del gobierno veracruzano, parte de los trasiegos electorales que después se intentó simular que era para asuntos culturales (sic que recuerda los tres libros sofocantes de Peña Nieto).
También usó millones de pesos Roberto Borge para la corrupción política. Pero en su juicio no se le imputan, como señala clara y acertadamente Jenaro Villamil (Proceso, número 2149), por lo que puede llegar a una cárcel con zapatos de marca y pantalón de miles de pesos. Las autoridades, por cierto, lo iban a meter en un reclusorio de mujeres, algo que demuestra no la ineptitud de los que operan el poder judicial, sino del valemadrismo con que se manejan esos asuntos que serían de importancia capital en otras naciones.
En este contexto de manejos financieros en las elecciones, los cuales fueron muy evidentes en Coahuila y sobre todo el estado de México, independientemente de lo que decrete el TEPJF, cooptado por el PRI, Javier Corral, gobernador por Chihuahua dio una conferencia de prensa en la cual desnudó al sistema ya que mostró que los recursos a los estados llegan si estos se pliegan a las órdenes del centro. De otra manera, lo que hacen los siempre profetas de la secretaría de Hacienda, es ahorcar a quienes no se doblegan a las órdenes federales.
Apuntó Javier que no ha recibido 780 millones de pesos, ya que en plática con José Antonio González Anaya, pariente de Carlos Salinas de Gortari, y hoy secretario de Hacienda, le dijo el hacendario que si continuaba pidiendo la extradición de César Duarte, no le darían la lana que le tocaba por programas federales. Al no aceptar el intercambio, la situación de Chihuahua es complicada económicamente- ya que los estados dependen en grado extremo del centro-, pero lejos de echarse para atrás, Corral dijo que seguirá adelante en su ruta porque César Duarte vaya a pagar sus deudas con el pueblo.
Es conveniente evocar que Duarte les descontaba de su quincena a los trabajadores estatales para darle una cuota al PRI. Es decir, regresó a la época de Emilio Portes Gil, quien intentó hacer eso por ley y fue impedido. O sea, el nuevo PRI de Peña Nieto es más añejo de lo que pudiéramos imaginarnos; tiene ese olor a naftalina que recuerda los ropajes viejos.
El caso de Duarte, Cesar, es único, ya que se ha exigido su extradición a México más de 10 veces sin que el cerebro de Peña Nieto, Luis Videgaray, el amigo de Jared Kushner, haya tenido a bien atender las peticiones de Javier Corral. Y es lógico, de tener en prisión a César el banquero que recibió prebendas de la secretaría de Hacienda como nadie, se llevaría entre las patas a Videgaray, a González Anaya y al mismo José Antonio Meade, quienes desde Palacio Nacional aceptaron darle prebendas a César para que triangulara recursos al PRI y las elecciones fueran una simulación, como han sido la inmensa mayoría.
Pero en esta bomba que destapó Javier Corral también salió a relucir el hombre formado con Fernando Gutiérrez Barrios, Manlio Fabio Beltrones, ya que cuando estuvo en el PRI aceptó que hubiera apoyos disfrazados esa organización. Tan involucrado esta Manlio, que ya pidió tres amparos (sic que suma en lugar de restar). Nada extraño si antes se hizo la multa más grande a un partido, en el Pemexgate.
Ganar 2018 a como dé lugar es una desesperación de Peña Nieto y el grupo Atlacomulco, ya que sienten que la corrupción galopante que han efectuado es un cuete que les puede estallar en cualquier momento. Si en Chihuahua el desfalco es de 250 millones, canalizado para las elecciones de Veracruz, Tamaulipas y la propia Chihuahua, estados donde incluso perdió el tricolor, de cuanto estaremos hablando en otros lugares (sic que reza el padre nuestro).
Javier Corral ha lanzado un misil al corazón del sistema corrupto en México. Debemos apoyarlo como lo hicieron Jacqueline Peschard, Mariclaire Acosta, Jorge Castañeda y muchos otros más. Independientemente que el caso Miroslava Breach sea muy cuestionable.

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