ENTRESEMANA: ¡Ay!, Andrés Manuel

MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN
El juego verbal y epistolar de Andrés Manuel López Obrador es el mismo desde aquellos días en que se echó a la aventura de vivir de la industria de la protesta. El negocio le ha resultado redondo porque, amén de que su círculo de socios lo defiende con las mismas medias verdades y mentiras completas, vive holgadamente negándose recurrentemente a rendir cuentas.
Dice la señora Tatiana Clouthier Carrillo que Andrés Manuel vive de las regalías de la venta de sus libros y de las conferencias que dicta, además de que ha recibido una remuneración por los cargos que ha ocupado, por ejemplo, como dirigente del PRD y del Partido Movimiento de Regeneración Nacional.
Concedamos la razón a la señora Clouthier, pero entonces por qué el hoy candidato presidencial de la coalición Juntos haremos historia, se ha negado a mostrar sus cuentas bancarias; incluso, cuando Juan Ignacio Zavala le cuestionó por qué ni una tarjeta bancaria tiene López Obrador, Tatiana se salió por la tangente.
¿Será que le pagan en cash al tabasqueño? Esa es una tomadura de pelo. Y pocos le cuestionan. Simpatizantes y seguidores dan por hecho que Andrés Manuel dice la verdad y evitan abundar en preguntas; finalmente el jefe tiene la razón y para qué incomodarlo.
Y, bueno, el aspirante presidencial anda por la vida sin preocupaciones, recorre el país y presume haberlo recorrido completamente y hasta en tres ocasiones. ¿Y con qué recursos? ¿Con los dineros de los libros y de sus conferencias? Mínimo debe haber un recibo del pago de las regalías o del concepto que se le cubre cuando dicta una conferencia. ¡Por favor!
¿Le creemos? Errático e incongruente, es lo menos que demuestra El Peje a cada paso. Prometió que cancelaría la multimillonaria obra del Nuevo Aeropuerto de México, luego metió al Consejo Coordinador Empresarial en este tobogán de una discusión hueca y después de que presumiera haber logrado que se convocara a un análisis de dicha obra, finalmente dijo que si lo convencen dará marcha atrás a esa promesa.
Y, en esa línea, cuando se le preguntó acerca de los candidatos independientes y la posibilidad de que en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolviera favor de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, y lo incorporara a la boleta electoral del 1 de julio, junto con Armando Ríos Piter, cuando ya Margarita Zavala estaba confirmada como la cuarta candidata presidencial, declaró que estaba de acuerdo en que se incorporara a todos, que no había problema.
Y, mire usted, dos días después de que el máximo tribunal electoral del país determinara, por cuatro votos contra tres, que, en efecto, la validación de la candidatura independiente de El Bronco, se fue por esa ruta de las medias verdades o mentiras absolutas. Como lanzar la piedra hacia la multitud para ver quién grita.
De esa validación del TRIFE, Andrés Manuel aseguró: “Fue una orden de (Enrique) Peña para cumplir con el compromiso que hizo con el señor (Jaime) Rodríguez, calculando que si va en la boleta nos va a quitar votos, pero no, se los quita al PAN y al PRI, porque la gente que va a votar por nosotros ya sabe perfectamente bien quiénes son los otros candidatos”.
Y un día antes, sostuvo que el fallo a favor de El Bronco es una farsa del TRIFE que se cocinó desde octubre del año pasado cuando, aseguró, legisladores del PRI y del PAN eligieron a los magistrados electorales
Vaya, acusó al juez electoral de carecer de imparcialidad porque validó la candidatura de Jaime Rodríguez Calderón.
Pero, El Bronco le respondió en términos que otros candidatos no lo han hecho. Con ello, el candidato presidencial independiente asume la postura que El Peje no tenía prevista en su estrategia de campaña porque, experto en eso de descalificar y acusar sin pruebas, nunca imaginó que el gobernador del estado de Nuevo León, con licencia, sería el contendiente incómodo.
En un video, Rodríguez Calderón respondió directo a esa supuesta confianza de López Obrador respecto de sus votantes: “Andrés Manuel no te enojes, no te asustes. La mafia del poder eres tú, ¿pa qué te preocupas si voy en la cola? No te enganches, sigue con tu chamba, yo haré la mía; yo no soy palero de nadie: No te dejes llevar por tu enojo y por tu hígado. No eres santo. Así que tranquilo, calma. Es una competencia, échale ganas”.
Y, en Twiitter, lo cuestionó: “¿A qué le teme @lopezobrador? ¡Si la mafia del poder ya la maneja él! Yo voy en la cola, empezando tarde, sin partido, sin financiamiento público y con todo el sistema en contra”.
¡Ay!, Andrés Manuel, ahí tienes a la horma de tu zapato. ¿Simple esgrima verbal? Bueno, por lo menos El Bronco ya incomodó a El Peje que, hasta hace unos días, abogaba para que en la boleta electoral aparecieran todos los aspirantes a la Presidencia de la República. Conste.

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