No a la violencia en la UNAM

La soledad es ruptura con un mundo caduco

y preparación para el regreso y la lucha final.

Octavio Paz

Por: Arturo Suárez Ramírez

Estimados amigos lectores muchas gracias por su tiempo para la lectura de la presente columna, publicada en tan prestigiado medio de comunicación. A unas semanas de conmemorar la masacre de estudiantes del 2 de octubre de 1968 que marcó al régimen priista de la época como gobierno represor, asesino e intolerante, aparece la violencia de nueva cuenta contra estudiantes en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Para decirlo claro, el contexto es diferente, pero puede tener un fondo político, porque desestabilizar es una táctica utilizada por años en nuestro país. Por ello las preguntas que se deben responder son: ¿De dónde vienen los ataques? ¿A qué intereses políticos responden los porros? ¿Podrá el rector poner orden en la UNAM y garantizar la seguridad de los universitarios?

Hoy los estudiantes de nivel medio, superior y posgrado se encuentran en paro, como muestra del repudio a la violencia, a los porros, y a quienes se han apoderado de espacios que le corresponden únicamente a la comunidad universitaria y se usan para el narcomenudeo, o la violencia de género que ha terminado en feminicidios en las inmediaciones de CU, otras escuelas en solidaridad han llamado a parar las actividades también como el Politécnico y la UAM.

La Secretaria de Seguridad Pública de la Ciudad de México, dio a conocer un video que documenta la forma de traslado de quienes atacaron a los estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades del plantel Azcapotzalco en la explanada de la rectoría, y tal parece que fue una incursión orquestada para calentar los ánimos.

El saldo cinco estudiantes heridos y nadie acepta la responsabilidad de los hechos, pero las imágenes están ahí, para que la autoridad la analice y que actúe como debe ser, si son delincuentes deben ser sancionados como tales.

Y el rector Graue aceptar su responsabilidad por no actuar a tiempo y no tomar las medidas necesarias, y no es por este acto reprobable, sino por todos los que han sucedido y ha hecho caso omiso. Quizás este sea el inicio del camino para la renuncia del rector y la sucesión anticipada, ya se escuchan las voces que piden que se vaya.

La terrible historia del 68 está para no repetirla, es verdad estamos lejos, pero debemos recordar que en las universidades no hay lugar para los violentos.

Entre Palabras

Yo no sé ustedes, pero las primeras sesiones de las cámaras se han convertido en un verdadero espectáculo, solo espero que pronto su circo de resultados para sus representados.

Escríbeme tus comentarios al correo electrónico suartu@gmail.com sígueme en la cuenta de Twitter @arturosuarez y en Instagram @arturosuarez_.

Muchas gracias y hasta la próxima.

Be the first to comment on "No a la violencia en la UNAM"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*