Gregorio Ortega Molina

LA COSTUMBRE DEL PODER: ¿Regresar a casa?

 Gregorio Ortega Molina     *El asunto es grave, tanto que las buenas conciencias decidieron llamar a los padrotes, tratantes; a las prostituidas y a los prostituidos, víctimas de trata; a los entregados a los pederastas, niñas y niños abusados. El lenguaje ha de reflejar la realidad, y así no lo hace   ¿Dónde las lesiones de las víctimas de trata?…


LA COSTUMBRE DEL PODER: ¡Escucha EPN!

 Gregorio Ortega Molina     *Sí, que escuche el llanto de los padres que perdieron a sus hijas e hijos, el lamento de las viudas, el grito lastimero de los huérfanos, el silencio dejado por los desaparecidos, el caer de las lágrimas de los enterrados en las fosas clandestinas, el resquebrajar de huesos y desgarramiento de los tejidos de los ejecutados…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Servidumbre mexicana

Gregorio Ortega Molina   *Los políticos perdieron el discernimiento del humanismo a cambio de la técnica, la servidumbre y el vasallaje. Es el neocolonialismo sin armas, es la decadencia absoluta de los que dicen gobernar, pero sólo administran en nombre de otros     “Errado el diagnóstico de tu serie sobre la decadencia política, porque debiste precisar”, indica en una…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Beltrones insiste

Gregorio Ortega Molina   *El perfil de los integrantes del deseado gobierno de coalición está definido -me aseguran y enumeran-; la negociación poselectoral de 1988 redefinió la ideología de Acción Nacional y su disposición a la complicidad. La sabiduría popular encontró el acrónimo de ambas instituciones políticas: PRIAN   “México se mueve”, me aseguran militantes inteligentes de MORENA, y añaden:…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Del voto verde al del hambre

 Gregorio Ortega Molina    *La partidocracia, pero notoriamente el PRI, pasó del voto verde al del hambre, con una parada técnica en el voto del miedo, lo que le permitió a Ernesto Zedillo acelerar la entrega de los activos del Estado a otros más necesitados que los mexicanos, como pueden serlo los empresarios que los adquirieron; le pagaron con empleo,…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Socavón al aeropuerto

 Gregorio Ortega Molina    *Desconoce si hicieron público, o no, un estudio confiable de mecánica de suelos, para determinar el estado en que se encuentra lo que fue el lecho cenagoso del lago de Texcoco, y saber así, a ciencia y paciencia, si ese fondo puede resistir una construcción de ese tamaño y para ese uso, recibiendo el peso cotidiano…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Narco con base social

 Gregorio Ortega Molina   *Por el momento están inmersos en la disputa por la silla del águila, y mientras la contienda se desarrolla, la base social del narco crece, porque son como los minions, buscarán otro villano al cual servir, con tal de recibir de él hálito de vida, que el Estado dejó de proveerles   Mientras crece la pugna…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Peor que con Calderón

Gregorio Ortega Molina   *Por lo pronto en Tamaulipas avisan que se muestran incapaces de llevar adelante la recaudación fiscal. ¿Cómo, entonces, obtendrán los recursos para erradicar el flagelo de la muerte violenta y fuera de la cama? El fracaso del Estado llama a la puerta     Cuando Amores perros nos descubrió actrices y directores mexicanos, José Luis Ontiveros me advirtió,…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Peor que con Calderón

 Gregorio Ortega Molina   *Por lo pronto en Tamaulipas avisan que se muestran incapaces de llevar adelante la recaudación fiscal. ¿Cómo, entonces, obtendrán los recursos para erradicar el flagelo de la muerte violenta y fuera de la cama? El fracaso del Estado llama a la puerta   Cuando Amores perros nos descubrió actrices y directores mexicanos, José Luis Ontiveros me advirtió, en…


LA COSTUMBRE DEL PODER: ¿Zona sagrada?

Gregorio Ortega Molina   *Es momento de preguntarnos si hacer pública la verdad de lo que ocurre ayuda o no a las autoridades, o si la deformación semántica de los sucesos encubre las actividades de los “narcomenudistas” que se manejan por la libre, al no pertenecer a ningún cártel (¿¿??)     A esta ciudad decidieron gobernarla con la lengua…