Gregorio Ortega Molina

LA COSTUMBRE DEL PODER: Matar niños

 Gregorio Ortega Molina   *Las imágenes de esos guerrilleros de países africanos cuya primera encomienda es ejecutar a sus padres, o las de los osarios de los jemeres rojos, donde el tamaño de los cráneos nos dice la edad de los que debían morir para poner el ejemplo, o las de los rostros o cadáveres de los que en absoluta…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Pagar con sed

 Gregorio Ortega Molina  7 de noviembre de 2017 – 00:12 CE   *Pero eso fue ayer; hoy a nadie parece interesarle el futuro, porque lo entregaron como se deshicieron del patrimonio nacional, de la idea de República y del concepto de patria   Sobre jodidos, apaleados. Los presidentes mexicanos emanados de esa gesta heroica que hoy tanto desprecian, llamada Revolución, supieron…


La Costumbre del Poder: El delito de ideas

 Gregorio Ortega Molina * Sembrar inquietudes, propiciar, en la duda, zozobras comiciales, favorecer la formación de una opinión propia, impulsar el disentimiento, son actividades periodísticas de mayor peligro que la abierta denuncia, porque ésta puede o no resolverse por el cauce legal, pero contener la disensión sólo se soluciona enterrando las ideas Absolutamente desconcertado desde el martes 31 de octubre….


LA COSTUMBRE DEL PODER: Ya dijo Slim

 Gregorio Ortega Molina   *¿Qué puede conversar el presidente de México, vigilante de un Estado adelgazado y sin activos económicos -salvo los fiscales-, con el poseedor de la primera, segunda o tercera fortuna del mundo? Lo que se fue jamás regresa; si ocurre un milagro que lo trae de vuelta, descubres que en la actualidad dejó de funcionar como lo…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Sin mordida no hay comida

 Gregorio Ortega Molina   *Corromper también equivale a corromperse. Hay quien es incapaz de progresar si no recurre al cohecho pecuniario, o a la corrupción que puede ser groseramente o sutil. Existen quienes entregan a las hijas, o a la esposa, con tal de obtener. ¿Puede disfrutarse así del tálamo? ¿Cuántos sinónimos hay para el término cohecho? ¿Y los que…


LA COSTUMBRE DEL PODER: ¿Silencio o información?

 Gregorio Ortega Molina     Cerrar la boca a los periodistas sólo ocurre en las dictaduras o en naciones a las que, por una u otra razón, se les encamina al fascismo grosero disfrazado de exitosa democracia. Así lo denuncia Rob Riemen. Callarlos se logra por vías distintas: la complicidad anudada con dádivas y privilegios, la presión sobre los dueños…


LA COSTUMBRE DEL PODER: ¿Dónde está el Estado?

Gregorio Ortega Molina   *La autoridad la ejercen ahora los barones de la droga, en sustitución de las policías que tradicionalmente lo hacían. Sustituyeron el respeto a la legalidad, con el miedo a los delincuentes Pareciera que la delincuencia organizada -en todas sus modalidades- y aquellos integrantes del gobierno empeñados en restablecer el presidencialismo, se hacen cómplices para lograr ese…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Gobierno ausente

Gregorio Ortega Molina   * Pero el verdadero delito es el del Estado que deja en orfandad a sus hijos, el padre ausente que abdicó de su tarea de imponer legalmente el orden, para convivir Lo narrado por Stieg Larsson en la trilogía Millenium como consecuencia de los resultados del entretenimiento de la clase ociosa, de los guardianes del orden constitucional y los…


LA COSTUMBRE DEL PODER: Presidencialismo vs Fepade

 Gregorio Ortega Molina   *La corrupción con su impunidad modifica, totalmente, la manera en que se ejerce hoy el presidencialismo; abre las puertas a diversas maneras en que la sociedad quiera cambiar las condiciones de esa opresión significada en el robo descarado del patrimonio de los mexicanos, o de las elecciones   Suponer que los poderes terrenales son absolutos, equivale…


La Costumbre del Poder: Deuda es tienda de raya

 Gregorio Ortega Molina  30 de octubre de 2017 – 00:12 CE * De la tienda de raya a la deuda externa. Dejamos de ser peones acasillados, para transformarnos en vasallos del Imperio ¿Qué tuvieron en la cabeza nuestros gobernantes, y cómo es que se los permitimos? Transitamos de la dependencia de los hacendados y la Corona, y del puño cerrado de…